martes, 18 de septiembre de 2012

Paradoja de la Obesidad, ¿Más delgado = Más sano?

Desde hace un tiempo se ha manejado una noción casi universal al respecto que de la delgadez relativa es más sana o saludable que el sobre peso o la obesidad. Contrario a la opinión popular de antaño, donde se consideraba a la gente rolliza como más fuerte o saludable, un cambio de paradigma llevó a las instituciones médicas y el personal de salud a recomendar cada vez pesos más bajos como "saludables" o "ideales". Hoy en día vuelve a surgir la polémica, generada en gran medida por el análisis de nuevos datos que nos señalan que estos preceptos sobre  la sanidad de ser delgado deben ser reconsiderados y re-valorados. 

Tal resulta que en pacientes con trastornos crónicos, como la diabétes, trastornos renales o cardiopatías, aquellos que tenían un peso considera como por encima de lo normal -o incluso hasta obesos- tenían un mejor pronóstico en su calidad y expectativa de vida. A este fenómeno se le conoció como la Paradoja de la Obesidad (recordemos que una paradoja -en este contexto- sucede cuando eventos, en apariencia opuestos, se complementan presentándonos una nueva faceta de la realidad).

En el 2002, el Dr. Carl Lavie, director del Instituto de Rehabilitación y Prevención Cardiaca de John Ochsner, en Nueva Orleans; documentó por vez primera la Paradoja de la Obesidad entre pacientes con fallas cardíaca. Sus estudios tomaron más de un año en ser publicados. En sus propias palabras: "La gente pensaba que había algo mal en estos datos. Si la obesidad es mala para las enfermedades cardíacas ¿cómo podía ser esto posible?".

En el 2005, la epidemiologista Katherine Flegal, analizando información de la Encuesta Nacional de Salud Nutricional (EUA), encontró que los mayores riesgos de muerte se encontraban asociados a encontrarse en cualquiera de los extremos del espectro, es decir "Peso Bajo" y "Obesidad Severa". Los riesgos más bajos de mortalidad se encontraban entre las personas con sobre peso (un IMC entre 25 y 30), mientras que la Obesidad Moderada (IMC 30-35) no ofrecía mayor riesgo que encontrarse en las categorías de normo peso (IMC 18-24.9).

Esta información resulta fundamental en el intento de modificar las consideraciones preponderantes sobre que físico o anatomía en particular es realmente la más saludable. Sin embargo, deben tomarse algunas consideraciones antes de abordar el sobre peso como un tipo de garantía estadística para una vida más larga y sana...

En un principio, entender que el IMC o Índice de Masa Corporal, como medición de infra-normo-sobre peso es deficiente. Como ya se ha maneja en este blog, la información que nos brinda no nos señala la distribución o compartimentalización de masa grasa o demás masa magra. Un atleta, un deportista, fácilmente es estadisticamente clasificable como con sobrepeso (en algunas disciplinas, hasta como obesos) simplemente porque su masa muscular representa tiene un gran desarrollo. Un IMC indicativo de normo-peso puede adjudicarsele a una persona que acumule todos sus almacenes grasos en la pared abdominal, y con ello cargue con todas las problemáticas relacionadas con la obesidad sin estar considerado entre los grupos de riesgo.

Steven Blair, en el Instituto Cooper en Dallas, señala que "ser gordo y atlético es mejor que ser delgado y sedentario. El ejercicio aeróbico puede no llevar a una pérdida de peso, pero sí reduce la grasa en hígado, donde produce el mayor daño metabólico -acorde a un estudio reciente de la Universidad de Sydney".

En conclusión... Necesitamos encontrar un peso en el cual nos sintamos comodos, y esto incluye fortaleza y bienestar en general, como algo subjetivo. Tal y como se maneja en el deporte desde hace décadas, el peso ideal del atleta es aquel en el que este tiene su mejor desempeño. No importa realmente si unas tablas nos señalan un sobre peso masivo, importa más como nos movamos y desempeñamos y qué tan activos podamos ser y estemos animados a ello (un signo indudable de buena salud). Por supuesto, siempre hay que tener un chequeo periódico de la bioquímica y composición corporal, indicativos mucho más fiables que una simple relación Peso/Talla.

Un saludo.








Basado en el artículo original de Harriet Brown "In Obesity Paradox, Thinner May Mean Sicker", para NY Times: http://www.nytimes.com/2012/09/18/health/research/more-data-suggests-fitness-matters-more-than-weight.html

No hay comentarios: